Archive for 18/08/07

Un Huracán a lo Dominicano.

08/18/2007

dean.jpg

Desde temprana edad, siempre he escuchado hablar del Huracán David. Nunca habia vivido una experiencia como esa. Pero en 1998, el Huracán George me demostró lo devastador que puede ser un fénomeno de esta naturaleza. Escenas desoladoras, niños a la intemperie, calles inundadas, en fin, un cataclismo, versión agua y viento.

Es por ello que los Dominicanos, ya estamos ´curados´, aunque no del todo, de estas situaciones. Pero más allá de las precauciones que debemos tomar al respecto, está el lado pintoresco de nuestro pueblo, ante un huracán que puede afectar el ritmo normal de nuestras vidas.

Siempre que se avecina un fénomeno de esta magnitud, la versión Domincana sobre como debemos enfrentar el hecho, dista mucho de la realidad. Por eso acá les tengo las 3 etapas, que el dominicano suele experimentar ante un huracán.

1 Etapa: Expectativa

* Aunque pareza increible, el dominicano (por dentro) se alegra, ya que un ´feriado´ involuntario ante una amenaza de este tipo, solo da una cosa: ´Ro-minó´ (combinación ancestral de beber romo, jugando dominó).

* Luego viene el volverse loco y arrancá ´juyendo´ pa´l super a gastar ´cuarto´ sin ton ni son, hasta quedar sin nada. O sea, ese Brugal ´comparón´ tiene que ir en la compra.

* Pero los más cautos, se ponen las pilas. Precisamente, compran focos, velas, agua, productos enlatados, un botiquin de emergencia, y por supuesto, su ´pote´ pa´ mantenese anestesiado durante la travesía atmósferica que se avecina.

* Otros, los más precavidos, guardan todas las ceramicas de los estantes envueltas en periodicos; tambien cubren los espejos, para que ´no jalen rayos´; cubren las camas con todos los enseres de la cocina. Y claro, no puede faltar, ubicar la unica casa del barrio que tiene ´plato´ (techo de cemento), ya que es el lugar idonéo para guardar la TV, el radio, la PC, y otros efectos eléctricos.

* Superadas estas tareas, vienen otros aspectos menores. Desconectar el tanque de gas de la estufa; amarrarle pedazos de blocks a las vigas donde está el zinc, para que estas no salgan volando; y de último, poner los calderos mas grandes y las bateas a cojer agua, bajos los caños de agua.

2da Etapa: Durante el Huracán.

* Este es uno de los momentos más críticos de la aventura. Sentir como el aire ´zumba´, percibir esa sensación de ´ay! mi madre se va a acabar el mundo´, tener que guindarse de una viga porque ´eso clavo se tan saliendo´, entre otras situaciones, son cosas que no les recomiendo a nadie.

* Es clásico en estas situaciones, el que ud deje pasar un detalle importante. Solo cuando ud escucha un ´BUUMM…!!!´, es que recuerda que se le olvidó amarrar el tinaco, justo cuando lo ve caer sobre el carro del vecino; ya que a él, se le olvidó meter el carro en la marquesina.

* Es típico del domininicano, cojer los jeans más viejo y ripiarlos a la altura de la rodilla para hacer unos ´bolos´. La meta, es tener la vestimenta necesaria, para que a la hora de que ud vea una hoja de zinc volando por los aires, la ubique y eche a correr tras ella, antes que venga otra ´hoja´ y le vuele la cabeza. El objetivo, es usarla para reponer alguna que haya perdido su casa, o revenderla (lo usual, es vendersela al mismo dueño).

*  Otro deporte propio de estas situaciones, es bajar al Malecón a ver las olas del mar y el figureo de las mismas, mientras arrastran rocas y arrecifes (cuidese de que no esté de suerte ese dia, y una piedra haga blanco con ud).

* Otro punto. Cuando sienta una calma absoluta a su alrededor (no lluvia, no brisa), CUIDADO!, no salga, no mire pa´fuera, no se alegre, es más, no respire! En esos momentos, su casa, edificio o ciudad, está en el mismo ojo del huracán, la etapa más dificil. Ahi es que la cosa se pone buena!.

3ra Etapa: Después de…

* Generalmente, cuando ud se resigna a creer que no saldrá vivo de la experiencia, le entra un sueño, que logicamente ud buscará el rincón más apropiado para ´echar´ una pavita, hasta que al endemoniado huracán le dé la gana de irse. Cuando ud despierta, todo ha pasado. Solo se escucha el martilleo de los vecinos, remendando casas, lamentando propiedades y dando gracias a Dios.

* Solo queda salir a ver que le pasó a ´fulano´, casi siempre sin deparar en las 20 planchas de zinc que se le fueron a su casa.

* Es común, el salir a dar un ´bureo´ por el barrio o la ciudad. A ver lo que quedó.

* Al regresar a su hogar, se dará cuenta de la sed del carajo que le ha dado el andar ´bochinchando´. Ahi es que caemos en la cuenta, de que faltará mucho para que haya energia eléctrica de nuevo.

(gracias a Joan y Lizzye por los aportes en este post).

Algunas de estas descripciones, corresponden a lo vivido en el Huracán George.

pb